La gestión de tesorería es una función clave en cualquier empresa, sea grande o pequeña. Recuerda que la falta de liquidez es la causa principal de cierre de todas las empresas y más hoy en día, con la restricción de crédito y el aumento de los impagos de clientes. Por eso, siempre una venta termina cuando se cobra, porque la tesorería es mucho más importante que la facturación o el volumen de ingresos. Ten en cuenta que hay negocios que pueden ser viables (tener un producto o servicio con demanda en el mercado y con buen margen de beneficio), pero tener problemas de tesorería puede poner en serio peligro la supervivencia de la empresa. Para evitar situaciones como la descrita tienes que seguir estos consejos:
- Realiza previsiones de tesorería: es mejor tener una previsión simple de cobros y pagos, que no tener nada. Para ello, lo primero es llevar la contabilidad al día y luego asignar de la manera más exacta el vencimiento de cobros y pagos. Así podrás tener una idea de cuándo y cuánta tesorería necesitas en el futuro. A la hora de hacer una previsión de tesorería es mejor ser rápido y menos exacto, que lento y preciso. Porque la clave es anticiparse lo antes posible a los déficits de tesorería para poder ponerles solución.
- Busca la forma de financiación adecuada: muchas empresas financian proyectos o inversiones que durarán varios meses o incluso años con deuda a corto plazo. Una decisión que siempre es un gran error, ya que puede acabar con la empresa en caso de que retrasen los cobros del proyecto. Esta situación era el caso típico de empresas promotoras o constructoras que recurrían en exceso a la financiación de sus proveedores y subcontratistas. Así que recuerda, busca opciones de financiación acordes al plazo de la inversión o proyecto, y sobre todo del calendario previsto de cobros.
- Revisa regularmente las posiciones de tesorería: desde que apareció la banca online es una tarea muy sencilla. Fácilmente se puede consultar saldos y realizar traspasos de fondos desde nuestra oficina. Así que dedica todos los días un poco de tu tiempo a la gestión de tesorería, así te acostumbrarás a gestionar en base a cobros y pagos.
- Reduce tus necesidades de circulante: porque hay que financiarla a corto plazo y normalmente se recurre a proveedores o pólizas de crédito. Esta financiación a corto es la más peligrosa, ya que es la que en cuestión de un par de meses puede generar un problema grave de liquidez. Así que reduce el crédito a clientes (facturando rápido y sin errores), finaliza proyectos y contratos en curso, y minimiza (según las necesidades previstas) la inversión en productos terminados y materias primas.
- Vigila el efecto del IVA: es habitual que las Pymes se financien con el IVA, lo cual provoca graves problemas de tesorería a la hora de la liquidación trimestral. Por lo que solicita aplazamientos si ves que es mejor para proteger tu tesorería o acógete al nuevo sistema de caja para el IVA devengado.