¿Tiene tu empresa beneficios? ¿Sabes de qué dependen? ¿Has pensado en incrementarlos? Piénsalo bien porque es la clave de todo negocio y tener un plan para reaccionar, si no estás consiguiendo lo que te has propuesto te traerá en el futuro buenas noticias.
Si tus ingresos no superan a los gastos, a corto plazo puedes sobrevivir gracias a la paciencia inicial que todo el mundo tiene, pero a largo plazo, si no lo solucionas, estás muerto, empresarialmente hablando. La clave de los beneficios la da el control de gastos, pero siempre y cuando tengas un nivel mínimo de ventas. Para ello, necesitas clientes a los que puedas enamorar. Lo que supone fidelizarlos para que compren de manera recurrente e incluso que gasten cada vez más, llegando a recomendarte a sus amigos y familiares. Recuerda que es mucho más costoso captar un nuevo cliente que mantener a uno actual. Por eso tus beneficios sufrirán si no mantienes a largo plazo a tus clientes.
Por ese motivo, tienes que reducir la tasa de abandono de clientes, dándoles las mejores condiciones posibles. Sólo así se mantendrán a tu lado en vez de probar suerte con la competencia. Recuerda que la gente compra en base a la confianza. De ahí, que tu labor como empresario y la de tus comerciales sea generarla y sobre todo mantenerla a lo largo del tiempo. Para ello, Internet y las Redes Sociales son una herramienta fantástica. Te permiten mantener una relación a largo plazo con muy poco esfuerzo y dinero, para así ir creando la confianza necesaria para vender con beneficios. Para ello, debemos de dar información útil y no publicidad agresiva en plan “compra, compra, compra”.
Si tenemos una actitud cortoplacista, en plan “dame tu email o teléfono para acosarte con publicidad”, estaremos avocados al fracaso empresarial. Porque la venta hay que prepararla y provocarla, de una forma totalmente natural y sin tener una actitud en plan de “agarra el dinero y corre”. Hay que transmitir a los clientes que nos preocupamos realmente por sus necesidades y que nuestras soluciones son las mejores y las más sinceras del mercado. Demostrarles de manera continua que nos preocupamos por ellos y que queremos darles la mejor solución siempre y cuando sea viable para nosotros. Sólo así obtendrás más satisfacción de los clientes, lo que se traducirá en más beneficios a largo plazo. Así que recuerda que normalmente no hay mejor cliente que el actual. Por eso, tu labor principal debe ser retenerle a largo plazo y darle la seducción diaria suficiente para evitar que se vaya a la competencia.